Inicio » Publicaciones con la etiqueta 'Aprender' (Página 2)

Archivo de la etiqueta: Aprender

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir Escuelafeliz y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 167 seguidores

Temas:

Monody de TheFatRat

Monody de TheFatRat

He sincronizado la canción Monody de TheFatRat con una pista de piloto de línea. Me llevó alrededor de 2 meses de mi tiempo libre dibujar todo a mano y combinar cosas. ¡Espero que lo disfrutes!

Asegúrese de mirar en HD 60 fps para una sincronización óptima. Youtube a veces no puede combinar perfectamente las cosas con cualidades inferiores o en dispositivos móviles.


Mark Robbins

El autor del vídeo es: Mark Robbins, un estudiante de ingeniería informática de Lake City (Estados Unidos), de 21 años.

En canal de Doodle Chaos, se sincronizan animaciones y objetos reales con piezas musicales.

Mark Robbins: ¡Si quieres ayudarme a seguir haciendo lo que amo, agradeceré el apoyo!

https://www.youtube.com/channel/UCnVimh35ecf46P_Bt-2AArg

https://www.instagram.com/doodlechaos_irl/

https://twitter.com/doodlechaos

doodlechaos@yahoo.com


Escuelafeliz no desea infringir las leyes que regulan “derechos de autor” y “copyright”.

Escuelafeliz desea dar a conocer todo material que consideramos válido para el Desarrollo PersonalAutoestimaMadurezAutorrealización y en definitiva todo lo que nos pueda ayudar para llegar a un estado donde poder Ser Felices, Hacer Felices, Vivir Felices.


 

The Marriage of Figaro – Mozart

The Marriage of Figaro – Mozart

He sincronizado una pista de Line Rider con The Marriage of Figaro Overture de Mozart. Suscríbase para unirse a mí en mi búsqueda para hacer visualizaciones para toda la música que no tiene ninguna.

Gracias a todos los que han seguido advirtiéndome sobre la aplicación de Line Rider llamada Line Driver usando mis videos para sus anuncios.

Desafortunadamente, mi Beat Saber en un video económico también está siendo robado para un anuncio. Espero encontrar una solución mejor que temporalmente hacer que mis videos sean privados para evitar que esto suceda.

Cada vez que un personaje abandona la pantalla, las líneas invisibles lo dirigen a la siguiente ubicación.

Si desea apoyarme para hacer videos para este canal, aquí está el enlace a mi página de Patreon: https://www.patreon.com/doodlechaos

Muchas gracias.

Grabación de música: Mozart El matrimonio de Figaro Obertura de gballx

Gracias a Mark Carlson, alias “EmCee”, por comprobar que no cometí ningún error con los símbolos de las partituras.


Mark Robbins

El autor del vídeo es: Mark Robbins, un estudiante de ingeniería informática de Lake City (Estados Unidos), de 21 años.

En canal de Doodle Chaos, se sincronizan animaciones y objetos reales con piezas musicales.

Mark Robbins: ¡Si quieres ayudarme a seguir haciendo lo que amo, agradeceré el apoyo!

https://www.youtube.com/channel/UCnVimh35ecf46P_Bt-2AArg

https://www.instagram.com/doodlechaos_irl/

https://twitter.com/doodlechaos

doodlechaos@yahoo.com


Escuelafeliz no desea infringir las leyes que regulan “derechos de autor” y “copyright”.

Escuelafeliz desea dar a conocer todo material que consideramos válido para el Desarrollo PersonalAutoestimaMadurezAutorrealización y en definitiva todo lo que nos pueda ayudar para llegar a un estado donde poder Ser Felices, Hacer Felices, Vivir Felices.


 

Quinta Sinfonía – Ludwig van Beethoven

Quinta Sinfonía – Ludwig van Beethoven

Pasé más de 3 meses sincronizando una pista de piloto de línea con el quinto dibujo de Beethoven dibujando todo a mano.

Cada vez que un personaje abandona la pantalla, las líneas invisibles lo dirigen a la siguiente ubicación.

Esta no es la longitud total de la pieza. Empalme partes para hacer posible que termine el proyecto en una cantidad de tiempo práctica. No creo que mi cordura pueda soportar 3 meses más de esta canción.

El procesamiento posterior de YouTube parece crear un retraso de audio de unos pocos milisegundos si está viendo en la aplicación móvil de YouTube. Si notas esto, mirar el video en cualquier navegador web no tendrá este problema.

Gracias de nuevo a Conundrumer por el soporte técnico para el soporte de múltiples corredores. Aquí está su canal.

https://www.youtube.com/channel/UCyLsWnruJsALVNYg7osc_qA

https://www.linerider.com/


Mark Robbins

El autor del vídeo es: Mark Robbins, un estudiante de ingeniería informática de Lake City (Estados Unidos), de 21 años.

En canal de Doodle Chaos, se sincronizan animaciones y objetos reales con piezas musicales.

Mark Robbins: ¡Si quieres ayudarme a seguir haciendo lo que amo, agradeceré el apoyo!

https://www.youtube.com/channel/UCnVimh35ecf46P_Bt-2AArg

https://www.instagram.com/doodlechaos_irl/

https://twitter.com/doodlechaos

doodlechaos@yahoo.com


Escuelafeliz no desea infringir las leyes que regulan “derechos de autor” y “copyright”.

Escuelafeliz desea dar a conocer todo material que consideramos válido para el Desarrollo PersonalAutoestimaMadurezAutorrealización y en definitiva todo lo que nos pueda ayudar para llegar a un estado donde poder Ser Felices, Hacer Felices, Vivir Felices.


 

Diez mil millones

Diez mil millones

SINOPSIS
Hace 10 años, el profesor Stephen Emmott formó un equipo de científicos de todo el mundo con la misión de predecir el futuro de la vida en la Tierra y estudiar qué retos tendría que afrontar la humanidad. Sus estudios apuntan a que, a finales del siglo XXI, el planeta tendrá diez mil millones de habitantes, una pesadilla de terror para un mundo con recursos limitados. Basado en el ensayo de Emmott sobre este tema publicado en más de veinte países, el documental ‘Diez mil millones’ es un manifiesto que anticipa el futuro y alerta sobre sobre los peligros de la superpoblación. Como dijo el propio Emmott al final de la clase magistral en la que expuso sus conclusiones en el Royal Court Theatre: ‘Estamos jodidos…’.


 

El miedo es contagioso: cuando la emoción manda sobre la razón – LMEM

Fuente:  El miedo es contagioso: cuando la emoción manda sobre la razón – La Mente es Maravillosa

El miedo puede llegar a ser tan contagioso como un virus… y sin que lo podamos poner en cuarentena. En medio del contexto actual, supone una gran ventaja el hecho de ser capaces de identificar los peligros reales, actuar en consecuencia y evitar el pánico.

El miedo es contagioso. Pocas emociones pueden alterar y cambiar tanto la estabilidad de una persona y del mundo en su totalidad como el temor más irracional. Hay estudios que señalan que las personas, como los animales, podemos oler el miedo. Tal vez sea verdad, pero lo que está claro a día de hoy es que esta emoción viaja a golpe de clicks, noticias, imágenes que compartimos y comentarios que publicamos.

Sentir miedo… ¿es quizá esta muestra mayor debilidad? O más aún, ¿es reflejo de nuestra clara irracionalidad como seres humanos? En absoluto. Gracias a ella garantizamos nuestra supervivencia. El miedo nos une a la vida y como tal, hay que escucharlo, darle presencia, entenderlo y actuar en consecuencia manteniendo, eso sí, un enfoque lógico.

Tal y como nos señala el neurólogo Antonio Damasio, las emociones buscan exclusivamente, mantener nuestra homeostasis y favorecer una mejor adaptación a nuestro entorno. Ahora bien, el problema asociado al miedo es que en gran parte de los casos parte de una serie de hechos irreales a la vez que contradictorios.

Un ejemplo, alguien puede temer a los aviones al pensar que va a morir al sufrir un accidente en ellos y, sin embargo, ser un fumador compulsivo (y no ver el peligro alguno en el tabaco).

Los miedos son libres, infundados la mayoría de las veces y tan contagiosos como un virus. Sentirlos es algo normal, y más en contextos como los actuales donde la alarma por una posible pandemia forma ya parte de nuestra cotidianidad. En medio de este escenario, lo más adecuado es estar «alerta» sin que se desencadene la «alarma».

Mujer con miedo comiendo uñas representando que el miedo es contagiosoEl miedo es contagioso: el poder de las emociones en un contexto incierto

El miedo es esa emoción extraña que hace que a veces, tengamos más miedo a una araña que a sufrir un accidente cuando vamos en coche. Es también, un botón mental y esa realidad psicológica tan manipulable y sensible capaz de expandirse en poco tiempo si alguien así lo quiere, si algún estamento o esfera de poder así lo pretende.

Esta emoción tiene sin duda muchos prismas y cada una de esas caras provoca casi siempre un mismo efecto: bloquearnos y hacer que reaccionemos llevados por la emoción y no por la razón. Esto es algo que sabe bien todo aquel que padezca algún tipo de fobia, ese trastorno donde el temor más intenso e irracional limita por completo comportamientos y decisiones.

Ahora bien, más allá de fobias, hipocondrías y otras condiciones psicológicas, está el temor cotidiano. Ese que se activa ante lo desconocido, ante la noticia que alarma, ante el virus desconocido que se extiende saltando fronteras y del que todo el mundo habla.

El miedo es contagioso y experimentar esa sensación ante lo que uno no puede controlar (o incluso entender) es normal y hasta lógico. No obstante, antes de quedar secuestrados por nuestra amígdala y la cárcel del pánico, hay que tener en cuenta una serie de aspectos.

Hombre con la mano en la frente muy preocupado representando que el miedo es contagioso

El miedo es contagioso y nos puede hacer perder el control

El miedo es contagioso y no entiende de cuarentenas. Cuando surge siempre hay algo que lo alimenta y aumenta sus dimensiones. Y cuando esto ocurre, va saltando de uno a otros, de mente en mente y corazón en corazón hasta secuestrar la calma y dar paso al pánico. Lo estamos viendo actualmente con el tema de actualidad: el coronavirus.

La compra de mascarillas y desinfectantes se ha disparado. Se cancelan eventos, nos lo pensamos dos veces antes de programar un viaje a determinados países. Nos asustamos cuando alguien tose o estornuda y estamos pendientes de la última noticia, de la última actualización que nos transmiten por redes sociales.

Sentir miedo ante este contexto es como decimos, lógico y normal. El miedo es contagioso y activa nuestro sistema de alerta y que esto ocurra, también es comprensible. Lo que ya no es permisible es que el miedo se vuelva irracional y desemboquemos en comportamientos poco ajustados. Cuando las emociones se descontrolan y todos nos dejamos llevar por un temor sin lógica y sin sentido, se originan respuestas masivas donde el pánico empeora aún más cualquier situación. No es lo acertado.

Recuperar el control: enmarcar el riesgo, reducir el pánico

El miedo no nos quiere paralizados. Más allá de lo que podamos pensar, esta emoción tiene un papel indispensable en nuestro cerebro y en nuestro comportamiento. Los temores forman parte de nosotros para invitarnos a reaccionar ante un peligro. Si derivamos en comportamientos y enfoques irracionales nada de lo que hagamos nos servirá de ayuda.

¿Qué es lo que debemos hacer por tanto en un contexto como el que vivimos ahora? En un escenario donde hay una amenaza determinada, lo más acertado es enmarcar el riesgo y reducir el pánico. Sabemos que el miedo es contagioso. Por tanto, para evitar que el temor se vuelva irracional debemos consultar siempre fuentes oficiales, veraces y fiables. De ese modo, podemos delimitar los peligros concretos y objetivos, actuando en consecuencia y siguiendo las pautas de los expertos.

Si identificamos los auténticos riesgos, el miedo se racionaliza, actuamos de manera más segura y el pánico pierde fuerza. Generamos respuestas más razonables, solo así y llevados por la calma, lidiaremos mejor ante cualquier adversidad. Tengámoslo en cuenta en estos momentos.

Fuente:  El miedo es contagioso: cuando la emoción manda sobre la razón – La Mente es Maravillosa
Autora:  Valeria Sabater

Bienaventuranza – Wikipedia

Fuente: Bienaventuranza – Wikipedia
Bienaventuranza
Le sermon sur la montagne (El sermón de la montaña, 1895-1897), obra del francés James Tissot (1836-1902). Acuarela opaca sobre grafito en papel vitela gris. Museo Brooklyn.

 

La bienaventuranza (también llamada macarismo) es en la Biblia un género literario con más de un centenar de ejemplos, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. Tiene antecedentes en escritos de otros pueblos, en especial de Egipto. Se recurre a este género para expresar una felicitación a las personas que, por tener una dada cualidad o por mantener una forma de conducta grata, están relacionadas con Dios a quien se identifica bíblicamente como el dador de la vida y de la felicidad.

Cuando en la Biblia se proclama una bienaventuranza o su opuesto, no se busca pronunciar ni una bendición que proporcione la felicidad, ni una maldición que produzca la infelicidad, sino exhortar, sobre la base de la propia experiencia de felicidad, a seguir los caminos que conducen a ella. Sin embargo, este género literario experimentó una evolución lenta a través del Antiguo y del Nuevo Testamento. Así, el centro de atención de las bienaventuranzas cambió paulatinamente de los bienes meramente terrenales a los llamados «bienes eternos».

Dentro del elevado número de sentencias que constituyen este género literario, quizá las más célebres sean las ocho con que comienza Jesús de Nazaret el Sermón del monte (Mateo 5:3-11). En conjunto, las bienaventuranzas del sermón del monte concentraron todas las enseñanzas y el ministerio público de Jesús sobre espiritualidad y compasión, al presentar un nuevo conjunto de ideales centrados en el amor y la humildad en lugar de la fuerza y la imposición.

Origen del término «bienaventurado»

En la literatura griega, el término «bienaventurado» se reserva en una primera etapa a los dioses para expresar su condición de seres situados por encima de las penas y fatigas de esta tierra. Así se aplica el término «μάκαρ» («mákar»), más antiguo pero afín a «μακάριος» («makarios»). Por extensión, el término «μακαρίτης» (que significaría «bendito») es, desde su primera aparición en la obra «Los Persas» (n° 633), del dramaturgo griego Esquilo, aplicado de forma circunscripta a los muertos. Se dice que los muertos son «bienaventurados» o «benditos» en razón de que ya están exentos de dolor.

Busto que representa a Esquilo, autor de «Los Persas», obra en que se aplica el término «μακαρίτης» a los muertos.

 

En griego antiguo, quizá la palabra principal para significar felicidad es «eudaimonia» (literalmente significa «espíritu bueno» o «dios bueno»), y a partir de ella se desprende una constelación de términos estrechamente relacionados, que incluye «eutychia» (suerte), «olbios» (bendecido, favorecido), y «makarios» (bendecido, feliz, dichoso). En una etapa más avanzada, «makarios» («μακάριος») constituye un epíteto que se aplica sólo a los hombres.​ El primer registro griego que se tiene del término «μακάριος» («makarios») se encuentra en las Odas Píticas 5,46 del poeta lírico Píndaro, y luego se vuelve común en Aristófanes y Eurípides. Parece implicar la idea general de «tener suerte» y de «ser afortunado». Así, a fines del siglo V a.C. y principios del siglo IV a.C., se aplica la palabra «μακαριος» a los hombres en la medida en que eran ricos y que, por lo tanto, quedaban sustraídos de las angustias y penalidades del diario vivir. En el mundo griego, el género literario llamado «macarismo» se usa para celebrar la felicidad alcanzada por una persona, señalando el motivo y la calidad.

En los textos veterotestamentarios, «ašrê» (o ashrêy, אשרי) es un término abstracto traducido como «bienaventurado», que se refiere siempre a personas y nunca a cosas o circunstancias.​ A diferencia de la literatura griega que otorga en principio el término «bienaventurados» a los dioses, los libros de la Biblia jamás aplican la palabra «ašrê» a Dios. Sin embargo, se pone la felicidad en relación a Dios porque se lo considera el dispensador de toda dicha.

Constitución de una «bienaventuranza»

En general, una bienaventuranza está constituida por una expresión inicial (del hebreo, ašrê… ; del griego, makarios…)​ que se puede traducir como «feliz», «dichoso», «bienaventurado» y que califica al poseedor de la cualidad como «digno de felicidad». En muchos casos se añade un segundo miembro a la expresión que puede estar en tiempo presente o en tiempo futuro.

  • Si está en tiempo presente, indica la razón por la cual esa cualidad lo hace feliz. Por ejemplo: «Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos […] Es como un árbol plantado junto a corrientes de agua, que da a su tiempo el fruto, y jamás se amustia su follaje […]» (Salmo 1:1-3).
  • Si está en tiempo futuro, indica las consecuencias que se siguen o que se seguirán de la posesión de la cualidad. Entre ellas se destacan las que utilizan la palabra «porque» como inicio de la segunda parte, y que se consideran literariamente más logradas. Por ejemplo: «Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia» (Mateo 5:7). Muchas otras utilizan diferentes giros literarios (por ejemplo, «en verdad os digo») o nexos causales.

Finalmente, algunas bienaventuranzas dejan implícito el premio, que se considera sobreentendido; por ejemplo: «Bienaventurados los que no han visto y han creído» (Juan 20:29).

El macarismo en la Biblia hebrea y en el Antiguo Testamento

En la Biblia hebrea y en el Antiguo Testamento de las Biblias cristianas abundan las proclamaciones del género llamado bienaventuranza o macarismo. Los libros sapienciales mencionan numerosos puntos que convergen hacia la felicidad, según los criterios de su época y de su religiosidad: «dichoso» el que teme a Yahveh: será poderoso, bendecido, tendrá hacienda, riqueza (Salmo 112:1-3), tendrá una esposa fecunda y muchos hijos (Salmo 128:1-3). «Dichoso» el hombre que no sigue el consejo de los impíos, ni en la senda de los pecadores se detiene, ni en el banco de los burlones se sienta, sino que se complace en la ley de Yahveh (Salmo 1:1); «dichosos» los que van por camino perfecto, los que proceden en la ley de Yahveh, los que guardan sus dictámenes, los que le buscan de todo corazón (Salmo 119:1-2), «dichoso» el hombre que escucha la sabiduría (Proverbios 8:34) y «dichoso» el hombre que la halla (Proverbios 3:13).

Sin embargo, el sabio verdadero no limita su horizonte a la retribución deseada en este mundo. La recompensa esperada es Dios en persona: «dichosos» los que esperan en él (Isaías 30:18), «dichoso» el hombre que confía en Dios (Salmo 84:12), «dichoso» aquél que en el Dios de Jacob tiene su apoyo y su esperanza en Yahveh su Dios (Salmo 146:5).

Pero no por esperar la felicidad se debe desconocer los caminos que conducen a ella. Por ejemplo, para descubrir que sólo Dios realiza la felicidad, se requiere a veces una decepción. Por eso exclama el salmista: Mejor es refugiarse en Yahveh que confiar en el hombre; mejor es refugiarse en Yahveh que confiar en magnates (Salmo 118:8-9). En tal sentido, el profeta clama que es maldito el hombre que se fía en el hombre y que es bendito aquél que se fía en Yahveh, porque Yahvéh no defrauda su confianza (Jeremías 17:5.7).

Bienaventuranza en el sufrimiento

Sin embargo, con la llegada del sufrimiento, la «bienaventuranza» parece mermar. A Job, figura representativa del hombre sufriente que ha perdido todos sus bienes, sus hijos y su salud, uno de los tres presuntos sabios le dice: «¡Feliz el hombre a quien Dios corrige! No desprecies, pues, su lección» (Job 5:17), como si el sufrimiento fuese siempre un correctivo, una lección dolorosa pero saludable. Pero Job no manifiesta satisfacción alguna con esa respuesta: «¡Ah, si pudiese pesarse mi aflicción, si mis males se pusieran en la balanza juntos! Pesarían más que la arena de los mares, por eso mis razones se desmandan» (Job 6:2-3). «¿Cuál es mi fuerza para que aún espere, qué fin me espera para que aguante mi alma?» (Job 6:11).

Job y sus amigos (1869). Óleo sobre lienzo de Ilya Yefimovich Repin (1844–1930). Museo del Estado ruso, San Petersburgo. Las explicaciones que del mal le dan sus amigos «sabios» no le sirven a Job en medio de su sufrimiento.

Lo que los sabios inculcan a Job era verdad, pero una verdad inoportuna. Era verdad, pero una verdad a medias. ¿Por qué a medias? Se trataba de lecciones rutinarias y tradicionales, de malla demasiado gruesa, incapaz de recoger los problemas y las ansias del hombre Job. Job se rebela contra esa moral tan anónima, universal y abstracta (...) Por eso, la verdad de los sabios será siempre una verdad disminuida: porque refleja únicamente ese mínimum característico de todo enunciado que posee validez general. La legislación versa sobre lo mínimo, la inspiración se refiere a lo máximo; aquélla acota el campo de la justicia, ésta amplía el campo del amor.

José María Cabodevilla, La impaciencia de Job

En realidad, los tres sabios que pretenden encontrar palabras consoladoras no obtienen resultado alguno porque no llegan al límite requerido: participan del vicio que es propio de la falsa compasión, que consiste en «compadecerse de» en vez de, como debería ser, «padecer con».

Dios no responde a las preguntas de Job, sino que formula nuevas preguntas, cuestionando a Job sobre quién es él para cuestionar (Job 38-41). Al final del libro, Yahveh Dios rehace la salud de Job y su hacienda, doblándola respecto de la original, como así también rehace la familia que Job había perdido, es decir, todas las «bienaventuranzas» materiales. Pero las preguntas que Job formuló en medio de su sufrimiento permanecen flotando para los mortales, sin respuesta aparente en ese momento.

Hacia otro tipo de «bienaventuranzas»: la felicidad en la «Biblia griega»

Algunos escritos forman parte de la Biblia griega, pero no figuran en el canon judío, ni en aquellas Biblias vulgarmente llamadas «protestantes» posteriores a 1826. Son libros «deuterocanónicos», admitidos en el canon por Iglesias cristianas ortodoxasorientalesanglicanaepiscopaliana y católica, como también por las luteranas y anabaptistas. Entre esos libros se encuentran el Libro de la Sabiduría (escrito posiblemente en el siglo I a.C.) y el Libro del Eclesiástico (190-180 a. C.). Se trata, pues, de escritos de redacción relativamente cercana al comienzo de nuestra era. En esos escritos, como en algunos pasajes de los escritos proféticos, se acentúa un progresivo cambio en la mentalidad: los bienes de la tierra, si bien son bendiciones de Dios, son perecederos.

«El martirio de los siete macabeos» (1863), de Antonio Ciseri. El martirio de los siete hermanos macabeos delante de su propia madre, martirizada al final, constituye el trasfondo dramático para la explicitación en la Biblia griega de un nuevo alcance en el concepto de «bienaventuranza»: la fe en la «resurrección de los cuerpos».

Cuando se afirma la creencia en la «vida eterna» o, mejor, en la «resurrección de los cuerpos», que aparece por primera vez como texto griego en el Libro II de los Macabeos 7 (escrito hacia fines del siglo II a.C. y comienzos del siglo I a.C.),​ esta esperanza hace brotar nuevos valores. Más aún, se produce una inversión del orden de valores antiguo.

Se comienza a enseñar que no hay que apreciar la felicidad de un hombre antes de la hora final: «Antes del fin, no llames feliz a nadie, que sólo a su término es conocido el hombre» (Eclesiástico 11:28).

El libro de la Sabiduría, en referencia a la «bienaventuranza», pone por delante la justicia al gozo de tener prosperidad. Aparecen incluso palabras hasta entonces impensadas: el hombre y la mujer estériles pueden ser «felices», en cuanto pueden ser fecundos espiritualmente. La esterilidad, que era considerada hasta entonces una deshonra o castigo, podía ser en realidad señal de bendición: «Dichosa la estéril sin mancilla… cuando sean juzgadas las almas se verán sus frutos» (Sabiduría 3:13).

Los eunucos, que en el pensamiento antiguo estaban excluidos de las asambleas de culto a Dios (Deuteronomio 23:2), son rehabilitados: «Dichoso también el eunuco si no tomó parte en el mal ni fomentó pensamientos de rebelión contra el Señor: su fidelidad será bien recompensada, tendrá un lugar de privilegio en el templo del Señor» (Sabiduría 3:14).

Así, los sabios coinciden en que la «bienaventuranza» no está tanto en los bienes personales como en obrar justamente.

Las bienaventuranzas en Mateo 5 y Lucas 6

El Sermón del monte, óleo sobre tela del pintor danés Carl Heinrich Bloch (1834–1890).

Probablemente las bienaventuranzas más famosas sean las transmitidas por el evangelio de Mateo (capítulo 5) y el evangelio de Lucas (capítulo 6). Entre ellas se observó cierto número de concomitancias. Los dos evangelios recogen la misma palabra: «bienaventurados» o dichosos. Los dos están de acuerdo en colocar ese término al frente de una especie de discurso-programa que pronuncia Jesús al comienzo de su ministerio, un poco antes en Mateo que en Lucas. También hay en los dos una diferencia muy clara entre las primeras bienaventuranzas y la última, tanto en el tono general como en el estilo: mientras que las primeras son breves y están bien acuñadas, la última se despliega con cierta amplitud. Y en ambos evangelios, el tono general viene dado por la primera bienaventuranza que se suele considerar el compendio de todas las demás: «Bienaventurados los pobres» (Lucas 6:20), «Bienaventurados los pobres de espíritu» (Mateo 5:3).

En el evangelio de Mateo, las bienaventuranzas constituyen el comienzo del largo discurso de tres capítulos (Mateo 5-7) conocido como «sermón de la montaña». En cambio, en el evangelio de Lucas, se ubican en el comienzo de un «discurso en la llanura» mucho más corto (medio capítulo: Lucas 6: 20-47). Este discurso se encuentra recogido casi íntegramente en el sermón de Mateo, pero sus perspectivas parecen ser algo distintas.

El discurso de Lucas está centrado casi exclusivamente en el amor al prójimo; Mateo se interesa sobre todo por la manera con que las exigencias del evangelio constituyen una superación respecto a las exigencias de la ley judía, tal como se la interpretaba en el siglo I.

En cuanto a las bienaventuranzas mismas, la primera diferencia que se advierte es la del número: Mateo tiene 9; Lucas sólo 4, pero las hace seguir de otras cuatro sentencias que recogen exactamente la otra cara de las bienaventuranzas: las maldiciones (¡ay de vosotros, los ricos, los que estáis saciados, los que ahora reís, de los que habla bien todo el mundo!). La diferencia de contenido es la más importante: la razón de la dicha no parece ser la misma para Mateo que para Lucas. Lucas considera situaciones penosas (Dichosos los pobres… Dichosos los que ahora tenéis hambre…). mientras que Mateo tiene en cuenta actitudes y disposiciones espirituales (Dichosos los pobres de espíritu… Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia…). Si bien estas dos series de bienaventuranzas se sitúan en dos planos distintos, parecen ser complementarias y convergentes.

Tabla 1: Bienaventuranzas y maldiciones en Mateo 5 y Lucas 6
Mateo 5:3-12 Lucas 6:20-23 Lucas 6:24-26
Bienaventuranzas Bienaventuranzas Maldiciones
Bienaventurados los pobres de espíritu porque de ellos es el Reino de los Cielos
Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios
¡Ay de vosotros los ricos!, porque habéis recibido vuestro consuelo
Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra
Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados
Bienaventurados los que lloráis ahora, porque reiréis
¡Ay de los que reís ahora!, porque tendréis aflicción y llanto
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados
Bienaventurados los que tenéis hambre ahora, porque seréis saciados
¡Ay de vosotros, los que ahora estáis hartos!, porque tendréis hambre
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia
Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios
Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios
Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos
Bienaventurados seréis cuando os injurien y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa
Bienaventurados seréis cuando los hombres os odien, os expulsen, os injurien y proscriban vuestro nombre como malo por causa del Hijo del hombre
¡Ay cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! […]
Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros
Alegraos ese día y saltad de gozo, que vuestra esperanza será grande en el cielo. Pues de ese modo trataban sus padres a los profetas
[…] pues de ese modo trataban sus padres a los falsos profetas.

Así, el esfuerzo que aparece en el Antiguo Testamento por incorporar a la bienaventuranza valores distintos a los del éxito o la riqueza, tales como el valor de la justicia en la pobreza y en el fracaso, encuentra en la predicación de Jesús de Nazaret una posición tajante: los dichosos no son ya los ricos, los satisfechos o aquéllos a los que se halaga, sino los que tienen hambre y que lloran, los pobres y los perseguidos.

En el concepto de Léon-Dufour, dos bienaventuranzas mayores comprenden todas las demás:

  1. la pobreza, con su cortejo de las obras de justicia, de humildad, de mansedumbre, de pureza, de misericordia, de solicitud por la paz.​ En el mismo marco aparecen otras bienaventuranzas: se declara a María (madre de Jesús) bienaventurada por haber creído (Lucas 1:45), y también son bienaventurados los que no vieron y creyeron (Juan 20:29). En línea con lo anterior, tanto el Evangelio de Lucas como el Apocalipsis señalan como bienaventurados a los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica (Lucas 11:28), al que lee y a los que oyen la Palabra y guardan las cosas en ella escritas (Apocalipsis 1:3).
  2. la persecución por amor de Cristo. El autor del Apocalipsis, escrito a las siete Iglesias de Asia (Apocalipsis 1:4) durante la persecución (Apocalipsis 1:9), declara dichoso al que se mantiene vigilante (Apocalipsis 16:15), al que será llamado para la resurrección (Apocalipsis 20:6). Incluso si da su vida en testimonio, es bienaventurado «por morir en el Señor», porque sus obras lo acompañan (Apocalipsis 14:13).
Las bienaventuranzas desde la perspectiva de la Iglesia católica

El Catecismo de la Iglesia Católica describe a las bienaventuranzas como el centro de la predicación de Jesús. Ellas responden al deseo natural de felicidad: “Las bienaventuranzas descubren la meta de la existencia humana, el fin último de los actos humanos: Dios nos llama a su propia bienaventuranza”.

Las bienaventuranzas en el arte

Antoni Gaudí incluyó la representación de las bienaventuranzas en su concepción del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia. Las mismas figuran en las bóvedas posteriores del pórtico de la gloria, en correspondencia con sus ocho columnas interiores.

Bibliografía
  • Cabodevilla, José María (1970). La Impaciencia de Job. Estudio sobre el sufrimiento humano. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos. ISBN978-84-220-0262-8.
  • Cabodevilla, José María (1984). Las formas de felicidad son ocho. Comentario a las bienaventuranzas. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos. ISBN84-220-0262-0.
  • Léon-Dufour, Xavier (2001). Vocabulario de Teología Bíblica (18a. edición). Barcelona (España): Biblioteca Herder. ISBN978-84-254-0809-0.
  • Dupont, Jacques (1969-1973). Les Béatitudes. Tomo I: Le probleme Iittéraire (388 pp.); tomo II. La Bonne Noovelle (426 pp.); tomo III, Les évangelistes (744 pp.). París: Gabalda.
Fuente: Bienaventuranza – Wikipedia

 

Desiderata – Wikipedia

Fuente: Desiderata – Wikipedia
Desiderata

Desiderata (del latín desiderata “cosas deseadas”, plural de desideratum) es un poema sobre la búsqueda de la felicidad en la vida. Sus derechos de autor son del año 1927 y pertenecen a Max EhrmannDesiderata fue publicado en 1948 (después de la muerte de su autor) en una colección de poemas titulada Desiderata of Happiness, recopilados por la esposa de Ehrmann.

El autor oficial y reconocido es Max Ehrmann (1872-1945), un abogado y poeta del Estado de Indiana (Estados Unidos). Se ha dicho que Desiderata fue inspirada por un impulso que Ehrmann describe en su diario: «Debería dejar un humilde regalo, un trozo de prosa que ha alcanzado nobles honores».

Alrededor de 1959, el reverendo Frederick Kates, párroco de la iglesia Saint Paul, en Baltimore, usó el poema en una colección de devocionarios que él había recopilado para su congregación. Años antes, él había encontrado una copia de Desiderata. En el encabezado del documento entregado figuraba “Old St. Paul’s Church, Baltimore” (el nombre de la iglesia) y el año de fundación de la misma (1692). Cuando Adlai Stevenson murió en 1965 al lado de su cama se encontró una copia de Desiderata y se descubrió que éste había planeado usar el poema en sus cartas de Navidad. La publicidad que siguió dio amplia fama al poema, ya relacionado por error con la iglesia Saint Paul.

Poema (en inglés y español)
Go placidly amid the noise and haste,

and remember what peace there may be in silence.
As far as possible, without surrender,
be on good terms with all persons.
Speak your truth quietly and clearly;
and listen to others,
even to the dull and ignorant;
they too have their story.
Avoid loud and aggressive persons;
they are vexations to the spirit.
If you compare yourself with others,
you may become vain or bitter,
for always there will be greater
and lesser persons than yourself.
Enjoy your achievements as well as your plans.
Keep interested in your own career, however humble,
it’s a real possession in the changing fortunes of time.
Exercise caution in your business affairs,
for the world is full of trickery.
But let this not blind you to what virtue there is;
many persons strive for high ideals,
and everywhere life is full of heroism.
Be yourself.
Especially do not feign affection.
Neither be cynical about love;
for in the face of all aridity and disenchantment,
it is as perennial as the grass.
Take kindly the counsel of the years,
gracefully surrendering the things of youth.
Nurture strength of spirit
to shield you in sudden misfortune.
But do not distress yourself with dark imaginings.
Many fears are born of fatigue and loneliness.
Beyond a wholesome discipline,
be gentle with yourself.
You are a child of the universe
no less than the trees and the stars;
you have a right to be here.
And whether or not it is clear to you,
no doubt the universe is unfolding as it should.
Therefore be at peace with God,
whatever you conceive him to be.
And whatever your labors and aspirations,
in the noisy confusion of life,
keep peace in your soul.
With all its sham, drudgery and broken dreams,
it is still a beautiful world.
Be cheerful.

Strive to be happy”.

Camina plácido entre el ruido y la prisa,
y recuerda la paz que se puede encontrar en el silencio.
En cuanto te sea posible y sin rendirte,
mantén buenas relaciones con todas las personas.
Enuncia tu verdad de una manera serena y clara,
y escucha a los demás,
incluso al torpe e ignorante,
también ellos tienen su propia historia.
Evita a las personas ruidosas y agresivas,
ya que son un fastidio para el espíritu.
Si te comparas con los demás,
te volverás vano o amargado
pues siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.
Disfruta de tus éxitos, lo mismo que de tus planes.
Mantén el interés en tu propia carrera,
por humilde que sea,
ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos.
Sé cauto en tus negocios,
pues el mundo está lleno de engaños.
Pero no dejes que esto te vuelva ciego para la virtud que existe,
hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles ideales,
la vida está llena de heroísmo.
Sé tú mismo,
y en especial no finjas el afecto,
y no seas cínico en el amor,
pues en medio de todas las arideces y desengaños,
es perenne como la hierba.
Acata dócilmente el consejo de los años,
abandonando con donaire las cosas de la juventud.
Cultiva la firmeza del espíritu
para que te proteja de las adversidades repentinas,
mas no te agotes con pensamientos oscuros,
muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.
Sobre una sana disciplina,
sé benigno contigo mismo.
Tú eres una criatura del universo,
no menos que los árboles y las estrellas,
tienes derecho a existir,
y sea que te resulte claro o no,
indudablemente el universo marcha como debiera.
Por eso debes estar en paz con Dios,
cualquiera que sea tu idea de Él,
y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones,
conserva la paz con tu alma
en la bulliciosa confusión de la vida.
Aún con todas sus farsas, penalidades y sueños fallidos,
el mundo es todavía hermoso.
Sé alegre.
Esfuérzate por ser feliz.
Fuente: Desiderata – Wikipedia

 

La historia del famoso poema Desiderata – LMEM

Fuente:  La historia del famoso poema Desiderata – La Mente es Maravillosa

Niña en las nubes pensanodo en poemas como DesiderataDesiderata es una palabra que proviene del latín, significa “cosas que se desean”, y es también el título de un famosísimo poema, que se volvió particularmente célebre durante los años sesenta de la mano del movimiento hippie. El texto es un compendio de sabios consejos que ha dado la vuelta al mundo entero, por la precisión de las ideas y la profundidad del contenido.

En un momento dado se produjo todo un debate sobre el origen de este poema. Alrededor del texto se tejió la leyenda de que había sido escrito por un monje anónimo y que había sido encontrado luego en el banco de una iglesia de Baltimore, hace doscientos años. Según esta versión, el poema habría sido escrito en el año de 1692.

En realidad, todo se trató de un error. El autor de Desiderata fue el filósofo y abogado Max Ehrmann. Pero el texto nunca se publicó mientras él estuvo vivo. Solo vio la luz hacia 1948, cuando su esposa publicó sus poemas de manera póstuma.

Max Mehrmann creador de Desiderata

Desiderata, una historia singular

El error se originó porque durante muchos años Desiderata fue un poema que se hizo pasar de mano en mano, como una especie de acto de buena voluntad. Se convirtió en algo así como una proclama, se buscaba que quien lo recibiera practicara todo lo que estaba consignado allí.

Muchos omitieron escribir el nombre del autor, y fue así como llegó a manos de un pastor de Maryland, quien recopiló varios textos para hacer una edición especial de Navidad. Dentro de los textos estaba Desiderata y, al lado del nombre, el presbítero anotó una leyenda: “Iglesia de San Pablo, 1692”. Solamente escribió esos datos para identificar su templo y el año de fundación del mismo.

Uno de los feligreses quedó encantado con el poema y le pidió a un diario que lo publicara. Así se hizo y entonces se popularizó el error de que databa de 1692 y había sido encontrado en la Iglesia de San Pablo.

Sea como fuere, lo cierto es que se trata de un hermoso texto que ha sido traducido a más de 70 idiomas. Se popularizó en español gracias a la versión del mexicano Arturo Benavides, quien declamó el poema musicalizado.

Niña soñando

Este es el texto de este maravilloso poema:
“Camina plácido entre el ruido y la prisa,
y recuerda la paz que se puede encontrar en el silencio.
En cuanto te sea posible y sin rendirte, 
mantén buenas relaciones con todas las personas.
Enuncia tu verdad de una manera serena y clara,
y escucha a los demás,
incluso al torpe e ignorante,
también ellos tienen su propia historia.
Evita a las personas ruidosas y agresivas,
ya que son un fastidio para el espíritu.
Si te comparas con los demás,
te volverás vano y amargado
pues siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.
Disfruta de tus éxitos, lo mismo que de tus planes.
Mantén el interés en tu propia carrera,
por humilde que sea,
ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos.
Sé cauto en tus negocios,
pues el mundo está lleno de engaños.
Mas no dejes que esto te vuelva ciego para la virtud que existe,
hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles ideales,
la vida está llena de heroísmo.
Sé sincero contigo mismo,
en especial no finjas el afecto,
y no seas cínico en el amor,
pues en medio de todas las arideces y desengaños,
es perenne como la hierba.
Acata dócilmente el consejo de los años,
abandonando con donaire las cosas de la juventud.
Cultiva la firmeza del espíritu para que te proteja de las adversidades repentinas,
muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.
Sobre una sana disciplina,
sé benigno contigo mismo.
Tú eres una criatura del universo,
no menos que los árboles y las estrellas,
tienes derecho a existir,
y sea que te resulte claro o no,
indudablemente el universo marcha como debiera.
Por eso debes estar en paz con Dios,
cualquiera que sea tu idea de Él,
y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones,
conserva la paz con tu alma en la bulliciosa confusión de la vida.
Aún con todas sus farsas, penalidades y sueños fallidos,
el mundo es todavía hermoso.
Sé cauto.
Esfuérzate por ser feliz“.
Autora:   Edith Sánchez

La Receta Estrella de la Excelencia Educativa

La Receta Estrella de la Excelencia Educativa

Fuente: La Receta Estrella de la Excelencia Educativa
¿QUIERES SER UN DOCENTE EXCELENTE?
 Podemos hablar de excelencia desde muchos ámbitos: la política educativa, la administración, la formación del profesorado… Sin embargo, en lo que yo quiero centrarme es en el propio profesor, en aquellas acciones que puede realizar día a día en el aula. Por el efecto mariposa, porque un pequeño cambio puede generar grandes resultados.

Con el Reto Excelencia Educativa me di cuenta de que la excelencia educativa se compone de una serie de elementos que van enriqueciendo el proceso educativo. Y es por ello que no he querido centrarme sólo en uno, sino destacar aquellos que considero esenciales, esos ingredientes magistrales que, desde mi punto de vista, no pueden faltar en el plato, ¡y lo hacen mucho más rico!

1. PASIÓN

Mi aportación personal al reto Excelencia Educativa fue precisamente llevar la pasión al aula.

La pasión es mi motor, en todos los ámbitos de mi vida. Y la considero fundamental, creo que si pones pasión en lo que haces, ya tienes una gran parte del trabajo hecho porque, indirectamente, te llevará a realizar muchas acciones que te harán brillar en tu labor.

En nuestra profesión, la pasión está muy vinculada a la VOCACIÓN, que si bien es importante en cualquier ámbito, en el educativo es un requisito.

Sin embargo, la pasión por el trabajo, como cualquier tipo de amor, hay que cuidarlo, hay que cultivarlo, y para ello puedes ayudarte de muchas estrategias:

  • Marcarte pequeños objetivos.
  • Identificar y celebrar tus logros.
  • Dejar de quejarte.
  • Tener optimismo.
  • Pensar en los beneficios de tu trabajo.
  • Sonreír… tú eliges tu actitud (es nuestra mayor libertad).
  • Recordar qué te empujó a dedicarte a la docencia.
  • Etc.

Y ante las dificultades, porque todo el mundo tiene días difíciles:

  • Primero, preguntarte el para qué, ¿qué puedo aprender de esto?
  • Y al día siguiente, reset, volver con una sonrisa. Es un nuevo día y una nueva oportunidad.

La pasión tiene una especial cualidad, y es que no puede no transmitirse, no contagiarse, no llegar. Hay que transmitir esa pasión a los alumnos, la pasión por aprender y por crecer como personasHay que conseguir que sus ojos brillen.

2. FORMACIÓN

Probablemente la pasión te lleve a moverte, a formarte, a indagar, a estar en mejora continua. La escuela, por fin, está cambiando, y no podemos dar la espalda a todos los nuevos conocimientos que están a nuestro alcance (neuroeducación, TIC, nuevas formas de enseñar y aprender…). Además, hoy en día, accedemos al conocimiento de manera más fácil que nunca. Aparte de la educación formal, tenemos libros, páginas web, vídeos, cursos, encuentros… ¡El que quiere formarse, encuentra la forma de hacerlo!

Y, por último, no podemos olvidar una importante fuente de conocimiento: nuestros propios alumnos.

3. INTELIGENCIA EMOCIONAL

El primer paso que hay que dar como profesor es desarrollar la propia inteligencia emocional, ser un buen modelo de competencia emocional para los alumnos, ya que ellos aprenden por imitación, y de poco sirve lo que les digas de palabra, porque ellos aprenden lo que ven.

Por otro lado, hay que llevar la emoción al aula, de manera transversal y también a través de programas específicos de educación emocional. Un aspecto importante es trabajar todas las competencias emocionales, no quedarse sólo con el etiquetado de emociones. Identificar y poner nombre a las emociones está muy bien, pero no hay que olvidar que sólo es el primer paso. ¿De qué nos sirve conocer las emociones si luego nos desbordan? ¿Si no somos capaces de autogestionar el propio bienestar emocional y disfrutar de la vida? Las 5 competencias emocionales, según el modelo de Bisquerra, son:

  • Conciencia emocional: es la capacidad para tomar conciencia de las propias emociones (identificarlas y etiquetarlas) y de las emociones de los demás (implicarse empáticamente), así como la capacidad para captar el clima emocional de un contexto determinado. Incluye también la toma de conciencia de la interacción entre emoción, cognición y comportamiento.
  • Regulación emocional: es la capacidad para manejar las emociones de forma apropiada. Incluye la expresión emocional apropiada, la regulación de emociones y sentimientos (impulsividad, tolerancia a la frustración, perseverar en el logro de objetivos a pesar de las dificultades, capacidad de postergar recompensas inmediatas a favor de otras más a largo plazo pero de orden superior…), las habilidades de afrontamiento de retos y conflictos, y la competencia para autogenerar emociones positivas.
  • Autonomía emocional: es un concepto amplio que incluye un conjunto de características y elementos relacionados con la autogestión personal, entre los que se incluyen la autoestima (tener una imagen positiva de uno mismo), la automotivación (motivación y emoción van de la mano; automotivarse es esencial para dar un sentido a la vida), autoeficacia emocional (percepción de que se es capaz/eficaz en las relaciones sociales y personales gracias a las competencias emocionales), responsabilidad (capacidad para responder de los propios actos), actitud positiva (decidir adoptar una actitud positiva ante la vida), análisis crítico de las normas sociales (no adoptar comportamientos estereotipados propios de una sociedad irreflexiva y acrítica) y resiliencia(capacidad de superar las adversidades y salir fortalecido de ellas).
  • Competencia social: capacidad de mantener buenas relaciones con otras personas. Incluye dominar las habilidades sociales básicas (la primera es escuchar), respeto por los demás (aceptar y apreciar las diferencias individuales y grupales y valorar los derechos de todas las personas), comunicación receptiva (atender a los demás tanto en comunicación verbal como no verbal para percibir los mensajes con precisión), comunicación expresiva (expresar los propios pensamientos y sentimientos con claridad), comportamiento prosocial y cooperación (realizar acciones en favor de otras personas, sin que lo hayan solicitado), asertividad (capacidad para defender y expresar los propios derechos, opiniones y sentimientos al mismo tiempo que se respeta a los demás, con sus opiniones y derechos), prevención y solución de conflictos (capacidad para identificar, anticiparse o afrontar resolutivamente conflictos sociales y problemas interpersonales) y capacidad para gestionar situaciones emocionales (reconducción de situaciones emocionales en contextos sociales, activar estrategias de regulación emocional colectiva).
  • Competencias para la vida y el bienestar: capacidad para adoptar comportamientos apropiados y responsables para afrontar satisfactoriamente los desafíos diarios de la vida. Incluye fijar objetivos adaptativos (positivos y realistas), la toma de decisiones (sin dilación y asumiendo la responsabilidad de las propias decisiones), buscar ayuda y recursos (identificar la necesidad de apoyo y saber acceder a los recursos disponibles apropiados), bienestar emocional (gozar de forma consciente de bienestar y procurar transmitirlo a las personas con las que se interactúa) y fluir (generar experiencias óptimas en la vida profesional, personal y social).

Algunos ejemplos de cómo trabajar la educación emocional en el aula: el fantástico programa de educación emociocional de la Diputación de Gipuzkoa, el Proyecto Emocionario Musical, el trabajo con “Cuentos para sentir”, “Cuentos para aprender a convivir” y “Cuentos para educar a niños felices”, de Begoña Ibarrola, los cuadernos “Desde dentro”, con los que trabajar emociones, sentimientos, valores, deseos y pensamientos (todavía no he podido hablaros de ellos, pero podéis encontrarlos aquí), practicar mindfulness, pero yendo más allá de la propia técnica, integrándolo en nuestro día a día (tomar conciencia del aquí y el ahora en mi aula es una constante), colorear mandalas, la caja de la gratitud, el Proyecto Entrénate para soñar, el Proyecto Cuéntame un cuento con los videocuentos que elaboramos (“El monstruo de colores”, “Así es mi corazón”, “Orejas de mariposa” y muchos otros), cortos de vídeo (encontraréis muchísimos en la red para trabajar con ellos), libritos inspiradores como “Be happy”, la actividad Tú eres el mejor regalo del mundo, el programa Aulas Felices (tampoco he podido hablaros todavía de él pero todo llegará :-), etc. ¡Las posibilidades son infinitas!

Por último, no podemos obviar los últimos avances en neurociencia que demuestran que las emociones son la base más importante sobre la que se sustentan todos los procesos de aprendizaje y memoria. Las emociones encienden y mantienen la curiosidad y la atención. ¡Emoción-cognición es un binomio indisoluble!

4. COACHING

Si bien la inteligencia emocional es algo que me atrae desde hace tiempo, tengo que reconocer que las bondades del coaching las he constatado en el especialista universitario que acabo de finalizar. ¿Y qué puedo decir al respecto? ¡Que ha sido todo un descubrimiento! Por decirlo de alguna manera, ha sido el complemento ideal que ha acabado de dar sentido a todo, la media naranja de la inteligencia emocional.

El coaching te ofrece un cambio de visión, un “educar al ser” y potenciar que los alumnos brillen por sí mismos. Desde mi punto de vista, tenemos que erradicar una frase muy arraigada en nuestra sociedad que dice que en casa se educa y en la escuela se enseña. Trabajamos con personas y se puede y se debe hacer mucho más que transmitir conocimientos. Algunas dinámicas de aula como el aprendizaje cooperativo o por proyectos, por ejemplo, lo favorecen.

Quien quiera y pueda formarse en coaching, estupendo, será una maravillosa experiencia que le brindará muchas herramientas a nivel personal y profesional, pero si no, en cualquier caso se pueden realizar algunas pequeñas acciones en el día a día en el aula, que marcarán un gran cambio:

  • Hablar menos y escuchar más.
  • Realizar preguntas abiertas.
  • Crear rapport.
  • Utilizar metáforas.
  • Hacer que los alumnos busquen por sí mismos las soluciones, tanto en el aspecto académico como el en personal, relacional…

Si queréis introduciros en el coaching educativo, podéis empezar con el libro “Coaching educativo: Las emociones, al servicio del aprendizaje“. El coaching en la escuela se puede poner en práctica en el aula con los alumnos, en tutorías con padres, en comisiones de trabajo, el claustro, en el equipo directivo…Y, en cualquier caso, siempre podéis buscar experiencias y técnicas que pueden ayudaros. Hay muchísimas dinámicas de fácil aplicación que ayudarán a vuestros alumnos a conocerse mejor, a definir sus objetivos ¡y a diseñar un plan de acción para conseguirlo! Se trata de educar para la vida.

Yo me acabo de iniciar en el mundo del coaching, así que todavía tengo mucho que aprender, pero si algo tienen ya muy claro mis alumnos ¡es que sólo es imposible aquello que no intentas!

5. COMPARTIR

Las buenas prácticas hay que compartirlas, y conseguir que se hable de la educación en positivo. Hay muchísimos docentes que realizan un magnífico trabajo y que puede resultar muy enriquecedor para todos. Se puede compartir con los propios compañeros, en el claustro, en jornadas, en encuentros y, por supuesto, a través de internet. Se trata de contagiar.

Mi blog es un claro ejemplo de compartir, y este artículo (mi particular receta), otro. Y para ayudar a difundirla, he creado un vídeo cortito pero con las ideas principales. ¡Espero que os guste, y si es así, ya sabéis, a compartir!

Fuente: La Receta Estrella de la Excelencia Educativa

La parte que falta – Shel Silverstein

La parte que falta – Shel Silverstein

Desde su publicación primigenia en España en 2000, La parte que falta ha sido acogida con éxito por crítica y público. La obra puede ser interpretada no sólo como la búsqueda de un compañero de vida sino también como la propia búsqueda interior y la exploración de uno mismo: la consciencia de que no somos capaces de contestar a todas nuestras preguntas ni resolver todos nuestros conflictos  y no por eso nuestra existencia deja de tener sentido. El cuento es una metáfora de la vida. Es un canto a la búsqueda como un proceso satisfactorio y placentero en sí mismo que marca el sentido de nuestras vidas.


Sheldon Allan Silverstein (25 de septiembre de 1930 – 10 de mayo de 1999), más conocido como Shel Silverstein, fue un poeta, cantautor, músico, compositor, dibujante, guionista y autor de libros para niños estadounidense. El se usó a sí mismo como el tío Shelby en los libros de sus hijos. Traducido a 20 idiomas, sus libros han vendido más de 20 millones de copias.

Silverstein creía que las obras escritas en papel necesitaban tinta para poder ser leídas en papel – la tinta correcta para el trabajo en particular. Por lo general no permitiría que sus poemas e historias se publicarán a menos de que el pudiera elegir el tamaño del papel. Comenzó siendo un coleccionista de sellos baratos, se tomó en serio la sensación del papel, la mirada del libro, las fuentes y el margen utilizado. La mayoría de sus libros no tienen ediciones de bolsillo porque no quería que su obra fuera disminuida en manera alguna.

Web de  Shel Silverstein


Escuelafeliz no desea infringir las leyes que regulan “derechos de autor” y “copyright”.

Escuelafeliz desea dar a conocer todo material que consideramos válido para el Desarrollo PersonalAutoestimaMadurezAutorrealización y en definitiva todo lo que nos pueda ayudar para llegar a un estado donde poder Ser Felices, Hacer Felices, Vivir Felices.

COMPRAR LIBRO:   La parte que falta – Shel Silverstein

A %d blogueros les gusta esto: