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La Misión 1986

 

La Misión 1986

 La misión (título original: The Mission) es una película británica de 1986 dirigida por Roland Joffé e interpretada por Robert De NiroJeremy IronsRay McAnally y Aidan Quinn en los papeles principales, ganadora de varios premios cinematográficos internacionales.

El largometraje británico de Roland Joffé tiene como telón de fondo el Tratado de Madrid (1750), entre España y Portugal, por el que se dirimió momentáneamente la disputa por la Colonia del Sacramento —en la desembocadura de Río de la Plata— y la lucha entre las monarquías absolutas europeas y el poder detentado por la Iglesia hasta la época centrado en la Compañía de Jesús; ésta ejercía gran influencia en los ámbitos cultural, económico y en alguna medida político, agudizada esta última por la cuestión de su cuarto voto religioso a favor de la figura del sumo pontífice. Por entonces, los reyes católicos europeos consideraban a la figura papal más como un príncipe soberano que como un pastor de almas, con lo que los jesuitas eran vistos como los representantes de un estado dentro de sus dominios.

La película comienza junto a las cataratas del Iguazú, donde los misioneros jesuitas intentan atraer a la fe y la civilización a los guaraníes que vivían en la selva. Tras el martirio de algunos misioneros de la Compañía de Jesús al ser arrojados a las cataratas por los indígenas, el padre Gabriel (Jeremy Irons) encabezará la labor pastoral en solitario acompañado de una Biblia y un oboe. Poco a poco su labor va adquiriendo cuerpo hasta que pasado el tiempo —apoyado por otros sacerdotes y hermanos jesuitas— logra crear las reducciones o misiones en la zona. Estas fueron una especie de comunidades autosuficientes donde los indios eran evangelizados —apartándolos de sus temores e instruidos en las destrezas técnicas y culturales europeas en el uso de herramientas para la agricultura, la música, etc. además de protegerlos de los tratantes de esclavos. Esta última práctica estaba prohibida por las Leyes de Indias dictadas por los reyes de España, pero, en aquel lugar tan apartado del mundo y con la sustanciosa compra-venta que hacían los vecinos portugueses de los indios capturados (en territorio luso sí estaba permitido), las autoridades locales españolas no sólo hacían caso omiso de la ilegalidad de estas prácticas, sino que se lucraban con ello.

En el medio de esta labor misional surge el personaje de un cazador furtivo de indios, el capitán Rodrigo Mendoza (Robert De Niro), a quien la traición nacida entre su amante y su hermano arrastrará a una confrontación fratricida (un duelo) con un resultado mortal. A raíz de esto, Mendoza sufre una transformación física y psicológica, ya que siente culpa por la muerte de su hermano y por los indios cazados. Es acogido por la orden jesuita en la ciudad, no obstante lo cual no logra perdonarse a sí mismo. El padre Gabriel le invita a la reconciliación con Dios, con los indios guaraníes y consigo al proponerle ir con él a la selva y ayudar a la labor que llevaban a cabo en una de sus reducciones. El capitán acepta, cargando voluntariamente con sus armas y bagajes, por un territorio accidentado, hasta donde viven libremente los guaraníes. Allí es perdonado por estos —que lo reconocen— y liberado espiritualmente de toda carga pasada. La labor misional va viento en popa, hasta que la situación geoestratégica internacional nubla aquel paraíso en la tierra. El nuncio de Su Santidad, cardenal Altamirano (Ray McAnally), es enviado a aquellas tierras para hacer desaparecer las reducciones jesuitas a través de la vía diplomática y no soliviantar a las potencias de España y Portugal. La supervivencia de la Compañía está en juego en todo el orbe católico. A pesar de todo ello, los misioneros le enseñan la obra realizada —que en la película es elevada al éxtasis con la música de Ennio Morricone— con el objetivo de hacerle desistir de sus propósitos.

El corazón y la inteligencia, la labor pastoral y las exigencias políticas de la época harán dudar al nuncio, que, sin embargo, cederá ante las presiones recibidas creyendo, de este modo, salvar a la Orden y cumplir con su servicio a la Iglesia. Craso error. Años más tarde estalló la Guerra de los Siete Años (1756–1762), un conflicto armado a escala mundial que se desarrolló tanto en Europa como en América y Asia. Poco más tarde (1767), la Compañía de Jesús fue expulsada de todas las posesiones de la Monarquía Hispánica —hecho que ya se había dado con anterioridad en otros reinos cristianos como los de Portugal o Francia— y que, en conjunto, fue un desastre para los virreinatos americanos. Al final del largometraje se dará la lucha que afrontarán ahora los jesuitas de las misiones guaraníes y que será de dos tipos; tanto pacífica y espiritual (padre Gabriel), como violenta y mundana (hermano Mendoza), ante la política de hechos consumados que resultará de la incorporación de aquel territorio a la Corona de Portugal, por medio de las armas.


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Biografía y cuenticos – Anthony de Mello

Biografía y cuenticos – Anthony de Mello

Anthony de Mello

Anthony de Mello S.J. (Bombay, 1931— Nueva York, 1987) fue un sacerdote jesuita y psicoterapeuta conocido por sus libros y conferencias sobre espiritualidad, donde utilizaba elementos teológicos de otras religiones, además de la tradición judeocristiana. Algunas de sus ideas fueron revisadas y notificadas como no ortodoxas por la Congregación para la Doctrina de la Fe el 24 de junio de 1998.

Sintiendo el llamado para el sacerdocio, inició sus estudios en la Compañía de Jesús, en Poona. Transcurrida esta trascendental etapa de su vida, se graduó en psicología, carrera que siguió en Estados Unidos, según la sugerencia y consejo del Padre Mann, provincial de la Orden.

Comenzó dirigiendo ejercicios espirituales para jóvenes novicios; que fueron el punto de partida para su carrera pública como director de almas, labor que continuaría durante toda su vida. Se basó en la metodología, los principios y la fuerza de los Ejercicios de Ignacio de Loyola, que había aprendido en España. Pero había agregado los ingredientes propios de su personalidad tan especial; y fueron numerosos sus retiros para la renovación del espíritu.

Participó en el Movimiento de Renovación Carismática, con gran intensidad. Ambas experiencias fueron la base de lo que vendría después.

Murió en la Universidad de Fordham, de un ataque cardiaco, la misma noche de su primer día en Nueva York, el 1 de junio de 1987 y tres meses antes de cumplir los cincuenta y seis años.

Sus restos descansan en el Cementerio de la Iglesia de San Pedro, en la ciudad de Bandra (India), donde había sido bautizado.

Posteriormente a su muerte, en 1998, la Congregación para la Doctrina de la Fe (dirigida por el entonces cardenal Ratzinger) investigó sus escritos y calificó algunos de ellos como «incompatibles» con la fe católica.

Algunas ediciones de sus libros llevan una hoja de precaución que indica: ‘Los libros escritos por el padre Anthony de Mello fueron escritos en un contexto multirreligioso para ayudar a los seguidores de otras religiones, agnósticos y ateos en su búsqueda espiritual, y el autor no pretendió que fueran un manual de instrucciones sobre la fe católica en la doctrina y dogmas cristianos. Sigue…


 

La Espiritualidad de Charles de Foucauld – Pablo d’Ors

La Espiritualidad de Charles de Foucauld – Pablo d’Ors

Conferencia impartida por Pablo d’Ors, sacerdote y escritor, fundador de la asociación Amigos del Desierto, autor de la biografía de Carlos de Foucauld “El Olvido de Sí”.

Martes 18 de noviembre, 2014. Espacio Ronda Madrid.



Charles de Foucauld nació en Estrasburgo (Francia) el 15 de septiembre de 1858. En 1883 emprendió una afortunada expedición en el desierto de Marruecos que la valió la medalla de oro de la Sociedad de Geografía. Su conversión religiosa se produjo en 1886. Tras la experiencia como trapense en Siria y como eremita en Nazaret, en 1901 fue ordenado sacerdote. Para imitar la vida oculta de Jesús en Nazaret, se fue a vivir en el corazón del desierto del Sahara, en Tamanrasset (Hoggar). Los bereberes le llamaban «marabut». Escribió varios libros sobre los tuaregs, en particular una gramática y un diccionario francés-tuareg, tuareg-francés. Surgió en torno a él la comunidad de los Hermanitos de Jesús, dedicados a la evangelización de los tuaregs del Sáhara. El 1 de diciembre de 1916, a la edad de 58 años, Charles de Foucauld muere por un disparo de fusil en medio de una escaramuza entre los bereberes de Hoggar.

Algunos pensamientos de Carlos de Foucauld:

Cuanto más se ama, mejor se reza… Cuando se ama, se desea hablar constantemente con el amado, o al menos contemplarlo incesantemente. En eso consiste la oración… Mi apostolado ha de ser el apostolado de la bondad. Al verme ha de decirse: «puesto que este hombre es bueno, su religión ha de ser buena». Si se pregunta por qué soy dulce y bueno, tengo que responder que porque soy servidor de uno mucho más bueno que yo. ¡Si supierais lo bueno que es mi maestro Jesús! Diario, 1909


Pablo d’Ors nace en Madrid, en 1963, en el seno de una familia de artistas y se forma en un ambiente cultural alemán. Es nieto del ensayista y crítico de arte Eugenio d’Ors, hijo de una filóloga y de un médico dibujante, y discípulo del monje y teólogo Elmar Salmann.

Tras graduarse en Nueva York y estudiar Filosofía y Teología en RomaPraga y Viena –donde se especializa en germanística–, se doctora en Roma en 1996 con una tesis titulada “Teopoética: Teología de la experiencia literaria”. Es ordenado sacerdote en 1991, y destinado a la misión claretiana de Honduras, donde despliega una labor evangelizadora y social. De vuelta a España, compagina su trabajo pastoral -como coadjutor parroquial primero y como capellán universitario y hospitalario después- con una labor docente como profesor de Dramaturgia y de Estética Teológica en diversos centros superiores de España y de Argentina. Tras conocer al jesuita Franz Jalics, en 2014 funda la asociación “Amigos del Desierto”, cuya finalidad es profundizar y difundir la contemplación desde una cepa cristiana. Poco después es nombrado consejero del Pontificio Consejo de la Cultura por designación expresa del papa Francisco.

Su trayectoria como novelista comienza en 2000, inaugurando su inconfundible estilo, cómico y lírico a un tiempo, espiritual y sensorial. Entre 2001 y 2007 compatibiliza su tarea creativa con la crítica literaria en el suplemento cultural del diario ABC. Su novela Andanzas del impresor Zollinger es adaptada al teatro y representada en 2011 en Italia. Todas sus obras, emparentadas principalmente con la literatura de Franz KafkaHermann Hesse y Milan Kundera, han tenido una excelente acogida por la crítica. El reconocimiento del público le llega con su Trilogía del silencio, conformada por El amigo del desierto (Anagrama, 2009-2015), la aclamada Biografía del silencio (Siruela, 2012), que sigue constituyendo un auténtico fenómeno editorial, y El olvido de sí (Pre-textos, 2013), un homenaje a Charles de Foucauld, explorador de Marruecos y ermitaño en el Sahara, de quien se lo considera hijo espiritual. La editorial Galaxia Gutenberg, que en el 2015 publicó su Contra la juventud, seleccionada por Todo Literatura como la mejor novela del año, ha emprendido la edición de su obra completa.

En la actualidad, escribe y anima la red de meditadores “Amigos del desierto”.


 

El Misterio del Silencio – José F. Moratiel

El Misterio del Silencio – José F. Moratiel

José Fernández Moratiel

José Fernández Moratiel, nació en Santa Olaja de Eslonza, provincia de León el día 17 de marzo de 1936, en el seno de una familia profundamente cristiana. Sus padres Arsenio y Cándida, entrañables, acogedores, sobrepasaron los 90 años.

José (o Pepe, como le llamaban en familia) ingresó a los trece años (1949) en la Escuela apostólica de Corias (Asturias) donde cursó los cinco años de estudio que a la sazón se exigían para acceder al Noviciado. El año de Noviciado que se iniciaba con la imposición del hábito de la Orden, transcurrió en el Convento de San Pablo de Palencia, en el curso 1954-1955, año en que hizo su consagración al Señor y a la Iglesia como Dominico. Se trasladó al convento de Las Caldas de Besaya para cursar los estudios de filosofía y al término de los mismos hizo su profesión solemne el año 1958 e inició los estudios de teología en el convento de Salamanca. Cinco años fecundos, como la semilla que cae en tierra buena y va fortaleciéndose en su raíces, años en que maduró y se enamoró de la fraternidad dominicana anhelando llegar a lo que llevaba ya en su corazón, la gran fraternidad evangélica, acercarse a todos con un corazón grande de “hermano” (ya en la Comunicad se le conocía como “el hermano”). El año de 1962 fue el año de su ordenación sacerdotal y el año 1963 salió ya destinado a ejercitar su alma de apóstol a través de la predicación. Una primera y corta experiencia en Valladolid, regreso a Salamanca para colaborar en la formación como ayudante del P. Maestro de estudiantes y, por fin, en 1968 llegó a Pamplona que ha sido su convento hasta el momento de su muerte (8 de febrero de 2006). Aquellas vivencias en las reuniones familiares, aquel reunirse para preparar una liturgia dominical con unos comienzos muy sencillos fueron dando paso a lo que después vendríamos en llamar “escuela del silencio” y que hoy, después de treinta años, siguen todavía viviendo de aquel impulso que él logró plasmar en sus corazones.


 

Vive el Silencio – José F. Moratiel

Vive el Silencio – José F. Moratiel

José Fernández Moratiel

José Fernández Moratiel, nació en Santa Olaja de Eslonza, provincia de León el día 17 de marzo de 1936, en el seno de una familia profundamente cristiana. Sus padres Arsenio y Cándida, entrañables, acogedores, sobrepasaron los 90 años.

José (o Pepe, como le llamaban en familia) ingresó a los trece años (1949) en la Escuela apostólica de Corias (Asturias) donde cursó los cinco años de estudio que a la sazón se exigían para acceder al Noviciado. El año de Noviciado que se iniciaba con la imposición del hábito de la Orden, transcurrió en el Convento de San Pablo de Palencia, en el curso 1954-1955, año en que hizo su consagración al Señor y a la Iglesia como Dominico. Se trasladó al convento de Las Caldas de Besaya para cursar los estudios de filosofía y al término de los mismos hizo su profesión solemne el año 1958 e inició los estudios de teología en el convento de Salamanca. Cinco años fecundos, como la semilla que cae en tierra buena y va fortaleciéndose en su raíces, años en que maduró y se enamoró de la fraternidad dominicana anhelando llegar a lo que llevaba ya en su corazón, la gran fraternidad evangélica, acercarse a todos con un corazón grande de “hermano” (ya en la Comunicad se le conocía como “el hermano”). El año de 1962 fue el año de su ordenación sacerdotal y el año 1963 salió ya destinado a ejercitar su alma de apóstol a través de la predicación. Una primera y corta experiencia en Valladolid, regreso a Salamanca para colaborar en la formación como ayudante del P. Maestro de estudiantes y, por fin, en 1968 llegó a Pamplona que ha sido su convento hasta el momento de su muerte (8 de febrero de 2006). Aquellas vivencias en las reuniones familiares, aquel reunirse para preparar una liturgia dominical con unos comienzos muy sencillos fueron dando paso a lo que después vendríamos en llamar “escuela del silencio” y que hoy, después de treinta años, siguen todavía viviendo de aquel impulso que él logró plasmar en sus corazones.


 

Vete al Silencio – José F. Moratiel

Vete al Silencio – José F. Moratiel

José Fernández Moratiel

José Fernández Moratiel, nació en Santa Olaja de Eslonza, provincia de León el día 17 de marzo de 1936, en el seno de una familia profundamente cristiana. Sus padres Arsenio y Cándida, entrañables, acogedores, sobrepasaron los 90 años.

José (o Pepe, como le llamaban en familia) ingresó a los trece años (1949) en la Escuela apostólica de Corias (Asturias) donde cursó los cinco años de estudio que a la sazón se exigían para acceder al Noviciado. El año de Noviciado que se iniciaba con la imposición del hábito de la Orden, transcurrió en el Convento de San Pablo de Palencia, en el curso 1954-1955, año en que hizo su consagración al Señor y a la Iglesia como Dominico. Se trasladó al convento de Las Caldas de Besaya para cursar los estudios de filosofía y al término de los mismos hizo su profesión solemne el año 1958 e inició los estudios de teología en el convento de Salamanca. Cinco años fecundos, como la semilla que cae en tierra buena y va fortaleciéndose en su raíces, años en que maduró y se enamoró de la fraternidad dominicana anhelando llegar a lo que llevaba ya en su corazón, la gran fraternidad evangélica, acercarse a todos con un corazón grande de “hermano” (ya en la Comunicad se le conocía como “el hermano”). El año de 1962 fue el año de su ordenación sacerdotal y el año 1963 salió ya destinado a ejercitar su alma de apóstol a través de la predicación. Una primera y corta experiencia en Valladolid, regreso a Salamanca para colaborar en la formación como ayudante del P. Maestro de estudiantes y, por fin, en 1968 llegó a Pamplona que ha sido su convento hasta el momento de su muerte (8 de febrero de 2006). Aquellas vivencias en las reuniones familiares, aquel reunirse para preparar una liturgia dominical con unos comienzos muy sencillos fueron dando paso a lo que después vendríamos en llamar “escuela del silencio” y que hoy, después de treinta años, siguen todavía viviendo de aquel impulso que él logró plasmar en sus corazones.


 

Viaje al Fondo del Hombre – José F. Moratiel

Viaje al Fondo del Hombre – José F. Moratiel

Jesús Quintero entrevista a José F. Moratiel en El loco de la Colina.


José Fernández Moratiel

José Fernández Moratiel, nació en Santa Olaja de Eslonza, provincia de León el día 17 de marzo de 1936, en el seno de una familia profundamente cristiana. Sus padres Arsenio y Cándida, entrañables, acogedores, sobrepasaron los 90 años.

José (o Pepe, como le llamaban en familia) ingresó a los trece años (1949) en la Escuela apostólica de Corias (Asturias) donde cursó los cinco años de estudio que a la sazón se exigían para acceder al Noviciado. El año de Noviciado que se iniciaba con la imposición del hábito de la Orden, transcurrió en el Convento de San Pablo de Palencia, en el curso 1954-1955, año en que hizo su consagración al Señor y a la Iglesia como Dominico. Se trasladó al convento de Las Caldas de Besaya para cursar los estudios de filosofía y al término de los mismos hizo su profesión solemne el año 1958 e inició los estudios de teología en el convento de Salamanca. Cinco años fecundos, como la semilla que cae en tierra buena y va fortaleciéndose en su raíces, años en que maduró y se enamoró de la fraternidad dominicana anhelando llegar a lo que llevaba ya en su corazón, la gran fraternidad evangélica, acercarse a todos con un corazón grande de “hermano” (ya en la Comunicad se le conocía como “el hermano”). El año de 1962 fue el año de su ordenación sacerdotal y el año 1963 salió ya destinado a ejercitar su alma de apóstol a través de la predicación. Una primera y corta experiencia en Valladolid, regreso a Salamanca para colaborar en la formación como ayudante del P. Maestro de estudiantes y, por fin, en 1968 llegó a Pamplona que ha sido su convento hasta el momento de su muerte (8 de febrero de 2006). Aquellas vivencias en las reuniones familiares, aquel reunirse para preparar una liturgia dominical con unos comienzos muy sencillos fueron dando paso a lo que después vendríamos en llamar “escuela del silencio” y que hoy, después de treinta años, siguen todavía viviendo de aquel impulso que él logró plasmar en sus corazones.


 

Por el Silencio a la Paz – José F. Moratiel

Por el Silencio a la Paz – José F. Moratiel

Jesús Quintero entrevista a José F. Moratiel en El loco de la Colina.


José Fernández Moratiel

José Fernández Moratiel, nació en Santa Olaja de Eslonza, provincia de León el día 17 de marzo de 1936, en el seno de una familia profundamente cristiana. Sus padres Arsenio y Cándida, entrañables, acogedores, sobrepasaron los 90 años.

José (o Pepe, como le llamaban en familia) ingresó a los trece años (1949) en la Escuela apostólica de Corias (Asturias) donde cursó los cinco años de estudio que a la sazón se exigían para acceder al Noviciado. El año de Noviciado que se iniciaba con la imposición del hábito de la Orden, transcurrió en el Convento de San Pablo de Palencia, en el curso 1954-1955, año en que hizo su consagración al Señor y a la Iglesia como Dominico. Se trasladó al convento de Las Caldas de Besaya para cursar los estudios de filosofía y al término de los mismos hizo su profesión solemne el año 1958 e inició los estudios de teología en el convento de Salamanca. Cinco años fecundos, como la semilla que cae en tierra buena y va fortaleciéndose en su raíces, años en que maduró y se enamoró de la fraternidad dominicana anhelando llegar a lo que llevaba ya en su corazón, la gran fraternidad evangélica, acercarse a todos con un corazón grande de “hermano” (ya en la Comunicad se le conocía como “el hermano”). El año de 1962 fue el año de su ordenación sacerdotal y el año 1963 salió ya destinado a ejercitar su alma de apóstol a través de la predicación. Una primera y corta experiencia en Valladolid, regreso a Salamanca para colaborar en la formación como ayudante del P. Maestro de estudiantes y, por fin, en 1968 llegó a Pamplona que ha sido su convento hasta el momento de su muerte (8 de febrero de 2006). Aquellas vivencias en las reuniones familiares, aquel reunirse para preparar una liturgia dominical con unos comienzos muy sencillos fueron dando paso a lo que después vendríamos en llamar «escuela del silencio» y que hoy, después de treinta años, siguen todavía viviendo de aquel impulso que él logró plasmar en sus corazones.


 

Cántico Espiritual – San Juan de la Cruz

Cántico Espiritual – San Juan de la Cruz. pdf

El «Cántico Espiritual», es un texto que se le puede considerar como el más sublime de la poesía Española; esta inspirado en el Cantar de los Cantares y nos refleja el amor entre la amada y el amado, existiendo una exaltación mística con cada imagen alegórica que se presenta como: El pastor, lo creado por el amado, la paloma, el ciervo, el manzano creando una relación entre lo divino y lo terrenal.

El Cántico Espiritual fue compuesto por San Juan de la Cruz cuando estuvo en la prisión de Toledo, escrito que esboza su conocimiento en Literatura mística Sufí (Doctrina mística y ascética del Islam surgida en torno al siglo VIII) y sin dejar de mencionar su mirada poética que constituyen la sublimidad del poema.

Su texto encierra un misticismo y a través de sus versos transforma cada imagen en un elemento que permite exaltar cada momento, creando un contexto de significado celestial y terrenal por medio de las distintas imágenes que se nos presenta.

En su temática predominan imágenes naturales que se comparan con todo el esplendor de los amantes de igual forma símbolos religiosos que permite hacer analogías con distintas referencias bíblicas.

El poema se constituye en tres momentos esenciales; la pérdida, la búsqueda y el encuentro del amado, donde cada alusión presentada no solo nos refiere a un espacio amoroso plenamente humano sino que los elementos del contexto recrean una relación de la existencia espiritual que hace referencia al plano religioso asociado a la biblia.


Cántico Espiritual – San Juan de la Cruz

San Juan de la Cruz, cuyo nombre secular era Juan de Yepes Álvarez y su primera identificación como fraile Juan de SanMatías (FontiverosÁvilaEspaña, 24 de junio de 1542 – ÚbedaJaén, 14 de diciembre de 1591), fue un religioso y poeta místico del renacimiento español. Fue reformador de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo y cofundador de la Orden de los Carmelitas Descalzos con Santa Teresa de Jesús. Desde 1952 es el patrono de los poetas en lengua española.

Nació en 1542 en el municipio abulense de Fontiveros,​ sita en la amplia paramera delimitada por Madrigal de las Altas TorresArévalo y Ávila. Fue nacido Juan de Yepes Álvarez en una familia de conversos (descendientes de judíos conversos al cristianismo),​ hijo de un tejedor toledano de buratos llamado Gonzalo de Yepes y de Catalina Álvarez.​ Tenía dos hermanos mayores llamados Francisco y Luis.

A los veintiún años, en 1563, ingresa en el Convento de los Padres Carmelitas de Medina del Campo, de la Orden de los Carmelitas, y adopta el nombre de Fray Juan de san Matías. Tras realizar el noviciado entre 1563 y 1564 en el Convento de Santa Ana, se traslada a Salamanca donde estudiará en el Colegio de San Andrés de los Cármenes entre 1564 y 1567 los tres cursos preceptivos para bachillerarse en artes. Durante el tercer curso, fue nombrado, por sus destrezas dialécticas, prefecto de estudiantes en el colegio de San Andrés.


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Vida de San Juan de la Cruz (Audio)

Vida de San Juan de la Cruz. (Audio – 7 h. 46 min.)

San Juan de la Cruz, cuyo nombre secular era Juan de Yepes Álvarez y su primera identificación como fraile Juan de SanMatías (FontiverosÁvilaEspaña, 24 de junio de 1542 – ÚbedaJaén, 14 de diciembre de 1591), fue un religioso y poeta místico del renacimiento español. Fue reformador de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo y cofundador de la Orden de los Carmelitas Descalzos con Santa Teresa de Jesús. Desde 1952 es el patrono de los poetas en lengua española.

Nació en 1542 en el municipio abulense de Fontiveros,​ sita en la amplia paramera delimitada por Madrigal de las Altas TorresArévalo y Ávila. Fue nacido Juan de Yepes Álvarez en una familia de conversos (descendientes de judíos conversos al cristianismo),​ hijo de un tejedor toledano de buratos llamado Gonzalo de Yepes y de Catalina Álvarez.​ Tenía dos hermanos mayores llamados Francisco y Luis.

A los veintiún años, en 1563, ingresa en el Convento de los Padres Carmelitas de Medina del Campo, de la Orden de los Carmelitas, y adopta el nombre de Fray Juan de san Matías. Tras realizar el noviciado entre 1563 y 1564 en el Convento de Santa Ana, se traslada a Salamanca donde estudiará en el Colegio de San Andrés de los Cármenes entre 1564 y 1567 los tres cursos preceptivos para bachillerarse en artes. Durante el tercer curso, fue nombrado, por sus destrezas dialécticas, prefecto de estudiantes en el colegio de San Andrés.


 

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